sábado, 11 de diciembre de 2010

Cena del grupo

Después de todo un verano de acá para allá con los instrumentos a cuestas, nos apetecía hacer una fiesta propia. Una cena donde pasar un rato agradable, comer y disfrutar de la música y de los amigos.
Nos costaba encontrar el momento adecuado, pero como el año ya tocaba a su fin, y nos metíamos de lleno en las fiestas navideñas, decidimos que ya era el momento de hacerla. ¿No es la época ahora de las cenas de empresa? Pues nosotros también tenemos nuestra particular cena de empresa. A la cena fuimos todos los del grupo y nuestros amigos de Coomonte, “Los Pepes”.
No nos parecía buena idea la de ir a un restaurante, ya que sobretodo al terminar la cena, lo que nosotros queríamos era tocar, cantar y bailar. Así que muy amablemente, Maria, Maria Jesús, Luis Mari y Borja, se ofrecieron para hacer la cena en su casa, en San Cristóbal. La comida fue abundante y muy rica, preparada por la abuela de Maria. Unas cazuelas de callos, asadurilla y carne guisada, entremeses de jamón, cecina y queso, y dulces variados de postre. Todo regado con buen vino, y por un aguardiente de hierbas que Borja llevaba preparando casi un mes, y que tuvimos el honor de degustar ese día por vez primera. Y es que, como alguien comentó en nuestra página de facebook, “el folklore es lo bueno que tiene, comida y bebida nunca falta”
Aún estábamos en los postres, cuando no pudimos aguantar más. Gaitas en ristre, las notas de la Rumbadeira empezaron a sonar, y a partir de ahí todo fue rodado.
El repertorio fue extenso, y las jotas, pasodobles, valses, etc, brotaron de las gaitas y las dulzainas.
En resumen, una noche fantástica, con música de gaita, dulzaina, pandereta, bailes y sobretodo, una noche de estar con los amigos y de disfrutar.
Ya contamos las horas, para volver a reunirnos.





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